LOZOYA ofrece el legado de sus pobladores.

Sus recursos histórico-artísticos se muestran en todo su esplendor, te sorprenderán su Iglesia y ermita, puentes y otros monumentos repartidos por el pueblo.
LOZOYA muestra variados recursos culturales entre los que destacan todos aquellos relacionados con las actividades ganaderas y agrícolas (potros, abrevaderos, cabañas pastoriles, molinos y otras sencillas edificaciones distribuidas por los parajes más insospechados) y la amplia muestra de arquitectura serrana tradicional.
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ARTE:

 

ROLLO:

En febrero de 2012 el rollo de Lozoya volvió a ocupar su sitio original en la calle Juan Martín, detrás del Ayuntamiento, después de muchos años olvidado en el cementerio viejo. En estos momentos estamos recopilando información sobre la historia y antigüedad de nuestro rollo, pero lo que sí podemos aportar es su utilidad y significado en general en la historia de España:

El rollo se levantaba en las ciudades que tenían la consideración de Villa. Su finalidad era avisar a los forasteros de que la ciudad tenía Alcalde y Juez propios para juzgar delitos en primera instancia.

En las villas existía la costumbre de sentarse en las gradas del rollo tanto para conversar con los vecinos como para realizar concejos o reuniones del pueblo. Los vecinos de mayor categoría social o política se sentaban en las gradas más altas.

Las picotas, que datan del siglo XIII, son columnas de piedra más o menos ornamentadas sobre las que se exponían, colgados de sus pinchos, los reos y las cabezas o cuerpos de los ajusticiados por la autoridad civil.

Hacia el siglo XV, aun siendo el rollo y la picota distintas en su origen, acabaron fundiéndose en un único monumento que cumplía las dos finalidades, como símbolo jurisdiccional y exposición y castigo de maleantes.

PUENTE CONGOSTO:
Se halla emplazado junto a la carretera comarcal 604 en el Km. 11,800, aguas abajo del embalse de Pinilla, en un camino de tierra, hoy abandonado que va paralelo a la carretera actual y que conduce de Lozoya a Garganta de los Montes. Llamado también Puente Canto o Puente de la Horcajada, se levanta sobre una estrecha y profunda garganta en un entorno de gran belleza. Se trata de una construcción de mampostería muy tosca cimentada directamente sobre la roca, que representa una bóveda de medio punto de seis metros de luz. Los primeros datos que tenemos sobre este puente se remontan a época medieval.

 

PARROQUIA DE EL "SALVADOR":
La Iglesia Parroquial de El Salvador se encuentra situada en la zona norte del casco, en una plaza rectangular.
La construcción original de la Iglesia de LOZOYA fue máximo exponente del gótico y plateresco en toda esta sierra. El aspecto actual difiere mucho de aquél del siglo XVI, las remodelaciones forzadas comienzan en el XVIII -por un incendio, aunque un posible terremoto también pudiera ser la causa- y debieron continuarse al finalizar la Guerra.
Se trata de una construcción exenta, realizada a base de muros de carga de mampostería, enfoscados en blanco, con refuerzo de sillares de caliza en sus esquinas.
Su planta es de cruz latina, de tres naves -la central de mayor altura-, y capilla mayor poligonal. Dichas naves aparecen separadas por pilares sobre los que se apoyan arcos de medio punto, siendo apuntado, en cambio el arco triunfal.
Se cubren las naves con armadura de madera y el crucero y la capilla mayor con bóveda de crucería. En el interior destaca una puerta gótica, situada en el crucero, por la que se accede a la sacristía.
Los elementos más significantes que podemos ver son:
.- La Bóveda de Crucería de la capilla mayor, un púlpito situado a la derecha de la escalinata que accede al altar, la portada plateresca situada en el lado este -de tipo toledano, relacionada con la escuela Covarrubias, realizada en caliza-, los arcos, la ventana renacentista de la sacristía, y el retablo.

PALACETE:
"SUAREZ DE LA CONCHA" ANTIGUO CONVENTO
Se encuentra situado en la zona sur del casco, en una extensa manzana de forma irregular ocupada en su mayor parte por una huerta cercada con una tapia de mampostería. El edificio original fue construido en el siglo XVI por los Suárez de la Concha, señores de la villa. A finales del XVIII fue cedido a las Concepcionistas franciscanas, y en pocos años, pasó a manos privadas siendo convertido en fonda. Actualmente es vivienda.

 





AYUNTAMIENTO:
Data de 1.698, en sus orígenes fue caserón de la familia Contreras. El tercer Marqués lo donó al municipio para la instalación del concejo.

Adosada a la pared de cerramiento de la finca del convento vemos una bonita fuente de sillares graníticos con tres torres coronadas por gruesa bola.
La plaza mayor se ha empedrado con bloques graníticos de perfecta labra y corte que forman dibujo circular radial relleno de gorrón de río, junto con la colocación de farolas de estilo Fernandino dan un tinte rústico.

ERMITA DE NUESTRA SEÑORA DE LA FUENSANTA
Constituida originalmente en el siglo XVIII, fue destruida durante la Guerra civil y reconstruida por la Dirección General de Regiones Devastadas. En ella se celebra una romería todos los años, el último fin de semana de mayo, a la que acuden los vecinos y otras gentes de la comarca.

Es de planta cuadrada construída en mampostería revocada con sillería vista en las esquinas como refuerzo. La cubierta es de pizarra, a cuatro aguas tanto en la ermita como en el pequeño campanario y a tres aguas en el pórtico de entrada, que se resuelve con un arco de medio punto con dovelas de sillería y que reposa sobre dos columnas cuadradas de piedra.
En la parte posterior de la Ermita existen barbacoas y bancos para disfrutar de una buena comida.

 

FUENTE DE LOS CUATRO CAÑOS:
Recientemente restaurada, recibe su nombre de los cuatro surtidores agrupados en parejas en sendos poyetes por los que mana el agua que se acumula en un gran pilón rectangular de piedra y está fechada en 1791. Antiguamente daba nombre a la plaza, que era conocida como Plaza de la Fuente, hoy Plaza del Marqués de Lozoya.
Tradicionalmente fue empleada como abrevadero para el ganado de los vecinos del pueblo.

 

POTRO:
Construcción típica de los municipios de la Sierra Norte de Madrid, seña de identidad de la tradición ganadera de estos pueblos. Su origen se remonta a la edad media. El potro era usado por los vecinos para inmovilizar a los animales y así herrar a las caballerías y practicarle determinadas curas al ganado. En Lozoya está en la C/ Cercona.

 







OTROS LUGARES:

Para aquellos que buscan otras alternativas, Lozoya cuenta con tres áreas de pic-nic situadas en plena naturaleza y de fácil acceso. Las tres se encuentran subiendo desde el pueblo por la carretera del puerto de Navafría y ofrecen la posibilidad de pasar un día disfrutando al aire libre. En todas ellas hay mesas, fuentes y contenedores.

.-Peña Alta: Caracterizada por encontrarse en ella una fuente insertada en roca de la que mana el mejor agua de todo Madrid.
.-El Mirador: Como su nombre indica, desde una gran explanada con una roca en el centro se puede ver todo el valle del Lozoya. Es una zona donde puedes disfrutar de barbacoas y punto de inicio de diferentes rutas.
.-Las lagunillas: Situada casi en lo alto del puerto de Navafría.
.-Plaza del Marqués de Lozoya, con su gran fuente del siglo XVIII.
.-Plaza de la Iglesia, por su grupo de casas de mampostería y con sillares de esquina. Al centro de la plaza un gran poyo de granito que servía de alcorque al bicentenario olmo que venció la grafiosis.

Sirva como ejemplo, pero un paseo por el pueblo nos enseñará muchas otras construcciones curiosas.
 

CULTURA:

LOZOYA, con gran pesar, no conserva una tradición completa, se rompió el hilo conductor hace tiempo, sólo nos podemos hacer eco de lo que fue, y dando gracias a la memoria de algunos ancianos.

ARQUITECTURA POPULAR:
En los pueblos de la sierra, ubicados en zonas frías, las casas se agrupan con irregularidad, muy juntas con calles estrechas y fachada principal orientada al saliente, con huecos grandes solo en ésta. Se adosaba a ésta pequeñas construcciones: la cuadra,
el cocedero y el gallinero. Los muros eran mamposteros, de mucho grosor, los suelos con grandes losas de pizarra pegadas sobre plastón de barro.

PAJARES:
Muestran una acusada forma rectangular, de escasa fachada, y con grandísimo portón que hace adivinar su distribución interior: dos filas de pesebreras laterales y pasillo intermedio.